1.Nuestra fe cristiana tiene bases históricas.. es una fe histórica.
Creemos en los actos de Dios en la historia del mundo, y aun antes de dicha historia
Creemos que Dios ha intervenido constantemente en la historia del hombre, creando, llamando, guiando, salvando, librando y usando a los hombres.
Creemos que Dios no sólo se reveló en sus actos salvíficos, sino también en el registro escritural de los mismos, dando a los autores bíblicos la interpretación divina del evento.
Creemos que Dios no sólo se reveló en sus acciones y también proposicionalmente en las escrituras. Por lo tanto, declaramos nuestra fé en que, como dicen las escrituras:
▪ Dios es eternamente Existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

▪ Dios creó al hombre a su propia imagen, constituyéndole un alma viviente.

▪ Aconteció en tiempo y espacio, la caída de los primeros seres humanos, en que perdieron su estado de inocencia y murieron espiritualmente; y que las consecuencias de su caída siguen hoy en toda la raza humana en la forma de muerte, sufrimiento y la tendencia inherente de pecar.

▪ El hijo de Dios, Jesucristo, se encarnó para revelar al padre a los hombres y para dar su vida en expiación por los pecados de todos lo que en Él ponen su confianza absoluta

▪ El Espíritu Santo, vino para convencer de pecado, sellar, purificar, repartir dones, producir fruto, llenar con su plenitud, iluminar, guiar y consolar a los creyentes.

Siendo que creemos que la Biblia es la palabra de Dios, aceptamos su autoridad sobre nuestras vidas como nuestra única regla de fé y práctica, tomando prioridad sobre cualquier experiencia subjetiva o declaración objetiva y nos proponemos practicar la disciplina diaria de someter nuestras vidas a la enseñanza bíblica.
Siendo que creemos que el hombre es creado a la imagen de Dios, declaramos nuestra fé en la dignidad y el valor personal de cada hombre, y nos oponemos a cualquier sistema o personalidad que corrompa esa dignidad o menosprecie su valor.
Siendo que creemos que por la caída y por escogencia propia, toda la raza humana queda justamente condenada ante Dios, declaramos nuestra convicción de la absoluta necesidad de que el hombre sea convertido por la gracia de Dios.
d. Siendo que creemos en la eficiencia de la muerte substitucionaria de Cristo a favor de todo el que se convierta, declaramos nuestra convicción de que la salvación es por fé para todo el que quiera ser salvo.
Siendo que creemos en el poder del Espíritu Santo para renovar y regir su iglesia, declaramos nuestra convicción en su obra a nuestro favor en la conversión y aceptamos su soberanía para repartir los dones como Él quiera, producir fruto en la vida de cada creyente sumiso, y llenar con su plenitud a todo creyente que lo pida por fé.
Siendo que creemos que la obra del Espíritu Santo, es unir el cuerpo de Cristo, aquí en la tierra, declaramos nuestra convicción y consagración a la unidad, diversidad y armonía que Él quiere crear en el cuerpo como medio de proclamación al mundo no cristiano.

Creemos que Jesucristo volverá personalmente algún día ( es lo que llamamos la segunda venida) y que rescatará su iglesia y juzgará a todos los habitantes de la tierra.
Creemos que habrá una resurrección de los justos a la vida eterna con Cristo, y de los injustos a condenación eterna, separados de Dios.
Declaramos que nuestra fé cristiana comprende toda la historia del hombre, con bases históricas que alcanzan hasta antes de la creación del mundo, con aplicación contemporánea que toca al centro de actividad, pensamiento y estado humano; y con esperanza futura que se extiende más allá del fin de este mundo. Esta es la fé que proclamamos y a la cual nos consagramos, para la salvación de los hombres y para la gloria de Dios.

Nosotros creemos que la Biblia es la completa Palabra de Dios. Creemos que los sesenta y seis libros, comprendidos en el Antiguo y Nuevo Testamento, tal y como fueron originalmente escritos, son verbal y plenariamente inspirados por el Espíritu de Dios y están completamente libres de error. Creemos que la Biblia es la autoridad definitiva en todo lo concerniente a la fe, la práctica, y la unión cristiana.

Nosotros creemos en un solo Dios verdadero, Creador de todas las cosas, Bueno, Santo, Soberano, Eterno, que existe en tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Nosotros creemos en la deidad absoluta y esencial de Jesús, en Su existencia eterna con el Padre, en Su nacimiento virginal, su vida sin pecado, su muerte substituta y propiciatoria, su resurrección corporal, su ascensión triunfante, su ministerio como único mediador y su segunda venida.

Nosotros creemos en la deidad absoluta y esencial de la persona del Espíritu Santo quien convence de pecado, de justicia y de juicio; quién regenera, santifica, ilumina y restaura a aquellos que creen en Jesucristo. Creemos que el Espíritu Santo mora en los hijos de Dios desde el mismo momento en que estos son justificados por la fe.

Nosotros creemos en la existencia del ángel caído Satanás. Creemos que él es creador e incitador del pecado, y que es enemigo de Dios y del hombre.

Nosotros creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Creemos que a causa de su pecado es culpable ante Dios. Creemos que por naturaleza el hombre esta apartado de Dios, condición esta que se evidencia en su muerte física y espiritual.

Nosotros creemos que la salvación es por la gracia soberana de Dios. Creemos que por designio del Padre, Jesucristo sufrió la muerte vicaria, expiatoria y propiciatoria en forma voluntaria. Creemos que la justificación, el acto mediante el cual Dios nos perdona y nos da una nueva relación con El, es solamente por la fe en el único y suficiente sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. Creemos que Dios Padre lo valido así por medio de la resurrección corporal de Jesucristo de entre los muertos. Creemos que a quienes Dios ha llamado a su salvación en Jesucristo, los preservará por voluntad divina y los perfeccionará a la imagen del Hijo de Dios.

Nosotros creemos en el retorno personal, corporal y glorioso del Señor Jesucristo, su segunda venida. Creemos en la resurrección corporal del creyente y del no creyente. Creemos en la bienaventuranza eterna de los redimidos, en el juicio y en el castigo consciente y eterno de los que no hayan depositado su fe en Jesucristo.

Nosotros creemos que una iglesia es una compañía de creyentes, separada para el Señor Jesús, voluntariamente asociada para la predicación y aplicación de la Palabra de Dios, para la edificación mutua de sus miembros, para la propagación de la fe y la observancia de las ordenanzas. Nosotros creemos que la iglesia es un cuerpo soberano, independiente, que ejerce los dones espirituales, los mandamientos y los privilegios bajo el Señorío de Cristo, la única Cabeza de la iglesia. Nosotros creemos que sus ministros son los pastores y los diáconos.

Nosotros creemos que hay sólo dos ordenanzas (o sacramentos) que la iglesia local debe observar regularmente tal y como es enseñado en el Nuevo Testamento. Estas ordenanzas son:
a. Bautismo que es la inmersión del creyente en el agua, con que él obedece el mandamiento de Cristo y da testimonio de su identificación con El en Su muerte, sepultura y resurrección.
b. La Cena del Señor la cual es el memorial con el cual los creyentes comparten el pan y el vino que simbolizan el cuerpo del Señor y su sangre vertida en la cruz, proclamando Su muerte hasta que Él venga por segunda vez.

Nosotros creemos en la completa separación de la Iglesia y el Estado.

Nosotros creemos en la libertad religiosa; que cada hombre tiene el derecho a practicar y a propagar sus creencias.

Nosotros creemos que el primer día de la semana es el día del Señor y que, en un sentido especial, es el día divinamente designado para la adoración comunitaria o eclesial de los cristianos.

Nosotros creemos que el gobierno civil es de providencia divina para el interés y el buen orden de la sociedad. Creemos que sus magistrados deben ser presentados en oración, honrados y obedecidos, excepto sólo en las cosas opuestas a la voluntad de nuestro Señor Jesucristo, tal y como se expresa en las Sagradas Escrituras. Creemos que Dios es el único Señor de la conciencia y el Príncipe de los reyes de la tierra.